Captadores NRP 3.0

La revolución en captación de agua de las nieblas

 

Tras años de experimentación y mejoras, los captadores NRP 3.0 constituyen en la actualidad el mayor avance técnico y productivo a nivel  mundial de los últimos 50 años en este sector, con una obtención máxima de 1.074 litros/día y una vida útil superior a 10 años.

Los captadores NRP 3.0 poseen una enorme superficie captadora de 56 m2  ocupando el mínimo espacio, sólo 1,6 m2, reduciendo así la superficie ocupada en un 90% y minimizando el impacto visual.
 
Su estructura tridimensional le otorga una gran estabilidad así como evita pérdidas de agua fuera de la estructura y minimiza la influencia en la producción de las variaciones en la dirección de los vientos.
 
Dispone además de una base diseñada para decantar y filtrar el agua antes de su paso hacia la red de conducción.
Los materiales empleados confieren al NRP 3.0 una gran resistencia, poco peso y gran durabilidad.
 
Debido a su relación coste-producción, estos captadores permiten considerar a las nieblas definitivamente como un recurso hídrico más, complementario a los actuales, de forma práctica, rentable, sostenible e innovadora. 
 
El agua de niebla puede emplearse para la mejora cualitativa o cuantitativa de aguas de otro orígen, sirviendo además, para reducir costos de transporte, bombeo o tratamiento de estas, ahorrando energía y minimizando contaminaciones.


Bases del diseño

Desarrollo de los captadores NRP 3.0

Gracias a haber trabajado durante algunos años a nivel científico y profesional con los captadores planos o tipo chileno, conocimos en profundidad sus complicaciones y deficiencias. Por esta razón, en 2008 comenzamos a diseñar unos captadores partiendo de las siguientes bases de diseño:

Un captador muy estable frente al viento y que no necesitara tensores; que ocupara poco espacio; fácil de transportar e instalar; que no necesitara mantenimientos constantes; que evitara las pérdias del agua captada por las mallas fuera de la estructura y, por tanto, la pérdida de producción; que incrementara la velocidad de precipitación de las gotas ya captadas; que no se viera influido por cambios en la dirección de las nieblas y, sobre todo, que fuera capaz de obtener más de 100 litros al día.

Con todo estas premisas diseñamos nuestros captadores NRP 3.0 en diferentes modelos según su tamaño, cuyo nombre hace referencia a especies vegetales del monteverde canario: Erica, Pinea y Garoé.

¿Qué es la Captación de niebla?

 
Las nieblas, producidas normalmente por nubes bajas que impactan contra una orografía escarpada, se pueden captar mediante la colocación de mallas especiales sobre una estructura de sustento. Estas mallas retienen las minúsculas gotitas de agua que flotan en el aire imitando al proceso que realizan las copas de los árboles y que da lugar al fenómeno conocido como "precipitación horizontal".
 
Es una técnica estudiada desde hace más de 50 años en muchos lugares del mundo y que permite el aprovechamiento de este recurso hídrico sostenible.
 
Fue en Chile, y más concretamente en el deseierto de Atacama, donde se comenzó a investigar y a desarrollar instrumentos de captación sobre todo entre los años 1960 a 1980, de la mano de ilustres investigadores de la Universidad Católica del Norte.
 
Así surgieron los "atrapanieblas" planos o tipo chileno, que se han venido empleando hasta la actualidad. Aunque económicos y sencillos, estos captadores presentan ciertos inconvenientes como la baja producción, superficie ocupada, las pérdidas de agua fuera de la estructura y problemas de estabilidad y roturas. 
 
Con el objeto de solventar estos problemas diseñamos los Captadores NRP 3.0, que  representan la tecnología más avanzada y de mayor producción de la actualidad a nivel mundial.

El Garoé,

El árbol santo de la isla de El Hierro

En la época precolombina, los habitantes de la isla de El Hierro, los Bimbaches, adoraban a un árbol del que misteriosamente manaba agua. En una isla donde el agua era tan escasa que llegaron a morir personas de sed, es sencillo imaginar el asombro y la importancia que este árbol tenía para ellos.

Dice la leyenda que la isla sólo pudo ser conquistada cuando una princesa bimbache, enamorada de un conquistador, le desveló la ubicación del árbol santo y, al hacerse con el poder del agua, los bimbaches se rindieron ante los españoles.

Ahora conocemos que el Garoé (un Til), debido a su ubicación en la cabecera de un barranco de la localidad de San Andrés, captaba y sigue captando con sus ramas y hojas el agua de la niebla. 

En la actualidad puede ser visitado este singular lugar donde se conservan los huecos excavados a los pies del árbol llenos de agua, de los que se abastecían los bimbaches.